Urbanísticamente es un pueblo
de casas coloniales con habitaciones alrededor de un
patio central y con pintorescas fachadas. Su antigua iglesia
de 5 naves muy escasas en
la arquitectura colonial
hispano-americana.
Es un pueblo históricamente agrícola cuyo principal rubro
fue el café de excelente
calidad que le gano en la
Europa de finales del siglo XIX
y principios del XX el calificativo
de “PERLA DEL NORTE”
actualmente se sigue cultivando
el café además de otros
productos como tomate,
cebolla, papa, pimentón,
pollos, leche, entre otros.
Otra característica resaltante
es la longevidad de sus
pobladores pudiendo
encontrarse gran cantidad
de personas mayores de 90
años y en pleno goce de sus facultades.